Desenchúfate
Nos llaman la generación 2.0. Pero, ¿estamos adictos a nuestros dispositivos electrónicos? ¿Qué hicimos en nuestro tiempo libre antes deque navegar por la red con el móvil se convirtió en costumbre? Decidí averiguarlo.

16:00
Miré a mi Facebook una última vez antes de apagar el portátil. Comprobé que conocí el PIN del móvil antes de apagarlo. Despedí a mi iPod con beso. Todo está listo para pasar un día desconectado… Venga, no puede ser tan difícil….
16:30
De costumbre, enciendo el iPod. Maldita sea, tengo que comenzar todo de nuevo.
16:30
Guardo el iPod en la mochila… Si está a la vista, volveré a encenderlo accidentalmente. Mi bolsillo siente vacío sin él y me pregunto si he perdido algo.
18:30
Espero el tren, y no sé que hacer con mis maños. Parezco una especie de carterista nervioso, frotando el bolsillo cada dos por tres. Veo la hora en el reloj de la estación – ¿Sólo han pasado 40 segundos desde que lo revisé la última vez?
19:30
Es el viaje en tren más largo de mi vida. Miro por la ventana, y así como no tengo nada que escuchar, me molestan los sonidos de la música y conversaciones de otras personas. Debo conseguir un libro…
20:00
Hay una fiesta pero yo no lo sabía. Las invitaciones se enviaron vía Facebook y SMS. Estoy flipando: hay una fiesta y yo no lo sabía: siento triste y vació. ¿Qué más he perdido?
21:30
De camino a casa paso por la biblioteca. Elijo un libro, y me acuerdo cuanto me gustan los libros.
23:00
Estoy en la cama, leyendo. No he acostado tan pronto en meses.
A la mañana siguiente: 8am (creo)
Despierto y estoy a punto de coger el teléfono para ver la hora. Pues no, no puedo. Me siento confundido. Estoy irritado, no me gusta la falta de comunicación con el mundo exterior. Tengo una pregunta sobre mi agenda para hoy y no puedo acceder a Google para encontrar la respuesta. ¿A quién le pedimos antes de la época Google?
9:00
En el tren. Me encanta la canción que se escucha el que está a mi lado. Me pregunto si le importaría si me acercara más para escuchar mejor.
9.10
Le importa
10.30
¿Cómo puedo empezar mi día sin consultar el correo electrónico y Facebook? Tal vez esta sea un experimento tonto ¿Cómo se puede comunicar con mis clientes? Cálmate, me digo y saco una libreta y un bolígrafo (¿te acuerdas de estos?) para escribir.
24:30
Me duele la muñeca.
14:00
¡Ya estamos en la recta final! Sólo me quedan dos horas y media más y puedo volver a la normalidad. ¡Qué emoción! Me pregunto que noticias habrá…
16:00
¡Se acerca el momento de la verdad! enciendo el móvil, y hay 16 mensajes de texto. Ninguno de ellos es muy importante. ¡A por el facebook!
Hay 143 correos.120 son basura, y quedan 23 para leer y contestar. Algunos amigos están alquilando apartamentos en Helsinki este fin de semana, pero lo hicieron sin mí. Esto es lo peor que me pasó por estar fuera de contacto. No sé si estar feliz o decepcionado. El mundo sigue sin mí. ¿Y ahora qué? No hay nada que me apetece ver en la tele. Enciendo el iPod y disfruto de la música mientras leo ese libro.







Generacion 2.0…
Nos llaman la generación 2.0. Pero, ¿estamos adictos a nuestros dispositivos electrónicos? ¿Qué hicimos en nuestro tiempo libre antes deque navegar por la red con el móvil se convirtió en costumbre? Decidí averiguarlo. Miré a mi Facebook una última vez…