“Tocar y jugar”: aprendiendo a disfrutar del contacto físico
Vivimos en una sociedad y una época en que el contacto físico entre dos personas cualquiera es cada día más escaso. Encerrados en nuestras burbujas de espacio personal a las que sólo damos acceso a contadísimas personas, cada vez nos cuesta más comprender y dominar las fuertes sensaciones que produce tocar a alguien: desde el poder balsámico de una mano amiga posada sobre el hombro hasta las chispas que produce un sencillo roce casual con la palma de mano de alguien por quien se siente atracción.

Esta especie de rigidez, miedo y prevención hacia el contacto físico se extiende incluso a muchos actores, bailarines y artistas, que pierden así una herramienta poderosísima de comunicación entre ellos y con el público. Tratando de evitar ésto, un grupo de profesores de teatro, artistas e investigadores ha creado el primer festival dedicado a la así llamada “improvisación de contacto”, y lo ha organizado en la siempre artísticamente efervescente ciudad de Berlín. Este evento, convocado por primera vez en mayo de 2010 y que tendrá periodicidad anual, ha sido bautizado como “Touch and Play festival”, y no está restringido a actores y “performancers”, sino abierto a cualquiera que desee explorar las posibilidades teatrales, expresivas y artísticas del contacto físico entre personas y la química que produce: desde los miedos y reticencias iniciales hasta la sensualidad que se nace de forma natural cuando las hormonas se disparan y se aprende a prestar atención a los sentidos.
Fueron 5 dias de talleres, clases, ejercicios prácticos y una fiesta nocturna que fue inolvidable. Todo a cargo de más de dieciséis profesores y artistas, de trayectorias variadísimas, que ofrecieron sus enseñanzas en un ambiente didáctico y consensuado, de forma que los asistentes se sientieron cómodos y seguros. Así, se celebraron talleres con nombres tan sugerentes como “Contacto tántrico”, “Rituales de intimidad” o “El auténtico Eros”; se prestaron atención a la importancia de la flexibilidad (”Jugando con el yoga”), a los aspectos psicológicos del toque (”El viaje interior”), o incluso a los juegos de intercambio de poder (”El arte de la sumisión” o “Procesamiento del dolor”).
El festival se celebro en el estudio de danza y teatro berlinés llamado Schwelle7, un espacio de más de quinientos metros cuadrados que acoge diversos festivales, talleres, encuentros y fiestas, y que se complace ofrecer propuestas muy diferentes entre sí pero con algo en común: un espíritu creativo de libertad absoluta. Así que si queréis aprender más sobre las emociones a flor de piel que causan el roce, la caricia, la bofetada o el abrazo, lo tenéis fácil: basta con alquilar apartamentos en Berlín, ponerse en contacto con los artistas de Touch & Play y, haciendo caso al nombre del festival, tocar y jugar







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